Ante los planes de privatización del Canal de Isabel II expresados por el gobierno regional de Madrid, Equo ha mostrado su absoluto rechazo a esta decisión, al considerar que es “injustificable e inexplicable desde un punto de vista social, ecológico y económico”.

Para Equo, el agua de Madrid es un “bien muy preciado por los habitantes de esta Comunidad, por su calidad incontestable y por tratarse el Canal de Isabel II de una empresa pública rentable, que proporciona beneficios económicos que posteriormente repercuten en el bien común”

“No hay ningún motivo para privatizar el Canal” ha expresado Alejandro Sánchez, impulsor de Equo “la excusa dada por el gobierno Aguirre de que se necesita dinero para nuevas infraestructuras es muy burda, además de falsa. El Canal de Isabel II es una empresa que genera todos los años cuantiosos beneficios económicos y que en la mayoría de los casos no se destina a nuevas infraestructuras hidráulicas (por innecesarias) y sí a otras iniciativas como la construcción del Teatro del Canal, cuyo coste se situó en torno a los 100 millones de euros. Por tanto, que no intenten engañarnos. Queremos que el agua, y sus beneficios, sigan siendo de tod@s”

Asimismo, para Equo la privatización del Canal de Isabel II conllevaría graves consecuencias ambientales y sociales, entre las que destacan:

Consecuencias sociales

- El Canal de Isabel II obtiene importantes beneficios económicos (80 millones de euros en 2007), que van a parar a las arcas públicas, y que por tanto revierten en beneficio del conjunto de los ciudadan@s de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, en el momento en que se privatizase, los beneficios económicos producidos por el Canal serían para los accionistas.

- Es previsible que la privatización del Canal establezca una tendencia encaminada a la reducción sustancial del número de trabajadores, la costa de empeorar el servicio que actualmente reciben los madrileños, como ha ocurrido en operaciones similares. Este deterioro podría poner en riesgo la calidad del agua de suministro.

- Otro riesgo importante es la posible especulación con los terrenos del Canal. De privatizarse, es previsible que se intentasen sacar a la venta esos terrenos lo que ocasionaría especulación inmobiliaria con suelo y patrimonio público para el beneficio de unos pocos.

Consecuencias medioambientales

- La privatización del Canal de Isabel II también produciría importantes daños ambientales. El agua es un recurso natural limitado y escaso, por lo que debe consumirse tan sólo la necesaria, siendo muy importante la realización de continuas campañas de concienciación ciudadana sobre la necesidad del ahorro. Si se privatizase el Canal de Isabel II, se podrían dejar de hacer las campañas de concienciación ciudadana, pues la realización de cualquier campaña de fomento del ahorro por parte de una empresa privada de abastecimiento, sería contraria a la obtención de beneficios.

Por tanto, para Equo está que la privatización del Canal de Isabel II conllevaría importantes perjuicios sociales y ambientales difícilmente reversibles, y ningún tipo de beneficio para el interés general. Por ello, deberíamos preguntarnos cuáles son las motivaciones reales que están empujando al Gobierno Regional a promover esa privatización, que desde luego no responde a los intereses del conjunto de los madrileños.

Equo participará mañana en la manifestación convocada a las 19,30 horas en la plaza de Callao contra la privatización del Canal de Isabel II.

 

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